lunes, 29 de abril de 2013

Gays a los que no les gusta el sexo anal.





Muchos se llevaran las manos a la cabeza si decimos que a un gay no le gusta el sexo anal. Pero la verdad, no es nada extraño ni normal. Y a pesar de lo que pueda parecer, es algo más frecuente de lo que se cree. Hay muchos chicos heteros que les gusta hacer cunnilinguis a sus novias, y no por ello se publica un artículo diciendo: "¡Anda! Hay un chico que no le gusta comer coños! Sin embargo, no es nada raro. No todo tiene que ser igual en la pareja. Hay muchas parejas, tanto en el sexo hetero como en el gay, que por ejemplo, no les gusta dormir juntos, o los besos. De todas maneras, como somos muy buenos, hacemos un corta y pega de un artículo publicado en www.ociogay.com y quedaremos la mar de bien.


  1. El estigma de la pasividad. Desgraciadamente, dentro del intercambio sexual nunca se ve igual al que recibe como al que da el sexo anal. Los pasivos son a menudo estereotipados como sumisos  y afeminados. Eso puede repercutir en que algunos hombres se resistan a probarlo sin tabúes.
  2. El dolor inicial. Quizás sea el punto más delicado. Muchos gays tienen reparo en iniciarse en el sexo anal porque piensan que les va a doler y nunca llegarán a disfrutarlo. No caen en la cuenta de que el placer irá aumentando y el dolor disminuyendo a medida que se repitan los encuentros sexuales.
  3. La higiene. Practicar sexo anal requiere una limpieza exhaustiva antes de ponerse a ello. Las molestias derivadas de aquí también pueden echar para atrás a algunos.
  4. El trabajo de iniciación. Muchas parejas no tienen la paciencia suficiente para iniciar a sus novios en el sexo anal. Requiere constancia, comprensión y delicadeza, y no todo el mundo va sobrado de ella. Sin embargo, los que apuesten por hacer una iniciación sin traumas para sus chicos, podrán disfrutar en el futuro de relaciones sexuales más plenas para ambos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario